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Símbolo moderno asociado al mutualismo

El mutualismo es una teoría económica socialista libertaria que pertenece al segmento individualista del anarquismo que propugna que los individuos deben recibir el producto completo de su labor. Es favorable al mercado y libre intercambio entre productores y a la propiedad entendida como uso personal y usufructo. (1) Su fin es aspirar a una sociedad libre, horizontal e igualitaria.

Puede ser conocido también como anarquismo de mercado o anticapitalismo de libre mercado.

Principios

El mutualismo es un sitema que se basa en las tendencias asociativas de los seres humanos para conseguir satisfacer sus necesidades a través de la cooperación voluntaria y pacífica, la la ayuda mutua y la solidaridad en un modelo donde los productores intercambian libremente productos y servicios. Kevin Carson explica: (2)

Su visión última es una sociedad en la que la economía este organizada entorno al mercado libre entre productores, y la producción esté llevada por artesanos y campesinos autónomos, pequeñas cooperativas de productores, empresas grandes controladas por los trabajadores y cooperativas de consumidores. Al grado en el que aun existe el trabajo asalariado (que es probable, si no lo suprimimos por la fuerza), la supresión de los privilegios estatistas resultará en que el salario natural del trabajador, como Benjamin Tucker dijo, será su producto completo.



Es una teoría económica y social de carácter evolucionista, pero eso no excluye que los mutualistas sean partidarios de la revolución social; es más, consideran ambas cosas como parte del mismo proceso.

Es el modelo económico al que usualmente se han adherido los anarquistas individualistas, (3) de tal manera que éstos suelen considerar ambas cosas como más o menos lo mismo. Sin embargo, otras personas comentan que existen algunas diferencias entre la visión del mutualismo de Pierre-Joseph Proudhon y la de los anarquistas individualistas, situándose la visión de Proudhon en un punto intermedio entre el individualismo y el colectivismo.

Economía mutualista

Consideraciones acerca del capitalismo

Los mutualistas consideran al libre mercado y al capitalismo como dos cosas muy diferentes entre sí e incompatibles y creen que su alternativa se presenta como el resultado coherente de una economía de mercado genuina, sin ninguna clase de monopolios (4), que desplace o contrarreste al sistema económico capitalista.

Además consideran que el capitalismo limita en demasía la libre iniciativa y la asociación voluntaria, ya que lo que los capitalistas liberales ven como derechos y libertades individuales, los mutualistas lo ven como restricciones al mercado y a la libertad individual.

Kevin Carson sostiene que el capitalismo se creó sobre "un acto de expropiación tan masivo como el feudalismo", y afirma que el capitalismo no podría existir con la ausencia del Estado. Carson afirma que si un verdadero sistema laissez faire fuera puesto en práctica, daría lugar a un sistema donde la capacidad de extraer un beneficio del trabajo, y el capital serían insignificantes; el típico escenario del anarquismo individualista. (5) Carson sostiene que la centralización de riqueza en una jerarquía de clase se debe a la intervención estatal para proteger a la clase dirigente, usando un monopolio sobre el dinero, garantizando patentes y subsidios a las grandes empresas, imponiendo unos impuestos discriminatorios, e interviniendo militarmente para acceder a los mercados internacionales. (6)

Principio del coste o "coste como límite del precio"

El principio del coste fue enunciado por Josiah Warren y sostiene que es contrario a la ética poner un precio más alto a un producto o servicio que el coste de comprar, producir o servir y ponerlo en el mercado. Es una interpretación estricta de la teoría laboral del valor (TLV) que sostiene que el valor de un producto o servicio es la cantidad de trabajo empleada en producirlo o servirlo. Los mutualistas consideran que en un libre mercado genuino los precios de mercado tenderían por efecto de la competencia al precio de coste, usando éste como referencia, considerando también excepciones a esta referencia.

Propiedad

Los mutualistas rechazan la propiedad privada lockeana típica del capitalismo sobre la tierra y promueven una visión de la propiedad basada en la posesión y el usufructo (ocupación y uso), donde los individuos tengan libre acceso a la tierra. Los mutualistas creen que la propiedad lockeana entrega un monopolio sobre la explotación de la tierra al propietario evitando el libre acceso a ésta y permitiendo que los propietarios y terratenientes puedan dominar a los no propietarios y exigirles una renta monopólica por el uso de la tierra. (7)

Pierre-Joseph Proudhon y sus hijos por Gustave Courbet, 1865

Pierre-Joseph Proudhon fue uno de los más famosos filósofos que ha expuesto sus ideas sobre la naturaleza de la propiedad. Es conocido por exclamar "La propiedad es el robo", pero es menos conocido por también haber exclamado "La propiedad es libertad" y la "La propiedad es imposible". (8) De acuerdo con Colin Ward, Proudhon no vio contradicción entre estos lemas. Esto es porque Proudhon distinguía entre lo que él consideraba dos formas distintas de propiedad a menudo nombradas con la misma etiqueta. Para los mutualistas esta es la distinción entre la propiedad creada gracias a la coerción y la propiedad creada por la labor. La propiedad es el robo "cuando está relacionada a un terrateniente o capitalista cuyo dominio es derivado de la conquista o explotación y sólo puede ser mantenido a través del Estado, leyes de propiedad, policía, y un ejército". La propiedad es libertad para "la familia de campesinos o artesanos que tienen el derecho a un hogar, tierras que deben cultivar, [...] como herramientas de comercio", y los frutos cultivados, pero no la apropiación o control de las tierras o de las vidas de otros.

La primera es considerada propiedad ilegítima, la segunda propiedad legítima. Proudhon pensaba que la propiedad del producto del trabajo es esencial para la libertad, mientras que la propiedad de los recursos naturales que se aparta de la posesión (ocupación y uso) era la base de la tiranía y conduce a la sociedad (y obviamente a los individuos que la forman) a destruirse a sí misma. La apreciación de los títulos de propiedad como fuerzas destructivas y como institución ilegítima puede ser vista en esta cita por Proudhon:

Si estamos reunidos con motivo de la libertad, igualdad y seguridad, entonces no estamos reunidos con motivo de la propiedad; Si la propiedad es un derecho natural, este derecho natural no es social sino anti-social. Propiedad y sociedad son instituciones absolutamente irreconciliables. Es tan imposible reunir dos propietarios como juntar dos magnetos por sus mismos polos. O la sociedad debe perecer, o esta debe destruir la propiedad. Si la propiedad es un derecho natural, absoluto, imprescriptible e inalienable, ¿por qué en todos los tiempos, ha existido tanta especulación sobre su origen?; esta es una de sus notorias características. ¡El origen de un derecho natural! ¡Oh Dios! ¿quién alguna vez estudió el origen de los derechos de libertad, seguridad o equidad?



Luego comenzó a usar el término "propiedad" para referirse a la "propiedad del producto del trabajo", idea que apoyó intensamente.

Proudhon, la primera persona en calificarse a sí misma como anarquista, mantuvo que la propiedad era un elemento esencial de la libertad:

¿Dónde encontraremos un poder capaz de hacer el contrapeso del Estado? Allí no hay más que la propiedad. [...] El derecho absoluto del Estado está en conflicto con el derecho absoluto del dueño de la propiedad. La propiedad es la más grande y revolucionara fuerza que existe.



Proudhon se opuso al beneficio de cualquier transacción económica, viéndolo como un pago extra sin trabajar, siendo el trabajo la fuente principal de la legítima propiedad.

Los mutualistas prefieren y defienden la propiedad individual algo como esencial para la anarquía, y tienen como un objetivo básico la pequeña propiedad para así lograr el equilibrio propiedad-trabajo y asegurar un mínimo de autonomía económica al individuo frente a cualquier tipo de coacción. De esta manera piensan se cumple la definición del socialismo como "medios de producción en propiedad de los productores", en este caso de manera individual. Como dice Benjamin Tucker: "La máxima reclamación del Socialismo [es] que el trabajo debería estar en posesión de su dueño".

El mutualista, Clarence Lee Swartz, dice en ¿Qué es el mutualismo?:

Este es, por tanto, uno de los propósitos de los mutualistas, no solo despertar en la gente el aprecio y el deseo por la libertad, sino también incitar en ellos la determinación de abolir las restricciones legales que ahora existen sobre las actividades humanas no-invasivas (que no invaden la vida privada) e instituir, a través de asociaciones totalmente voluntarias, aquellas medidas que nos liberarán a todos nosotros de las imposiciones del privilegio y del poder del Capital concentrado.



Swartz también sostenía que el mutualismo difería del comunismo libertario y de otras filosofías colectivizantes por su apoyo a la propiedad:

Una de las pruebas a cualquier movimiento de reforma social para saber si respeta la libertad individual es: ¿Abolirá el movimiento la propiedad privada (individual)? Si es así, es un enemigo de la libertad. Uno de los más importantes elementos de la libertad es el derecho a la propiedad privada de los productos del propio trabajo. Socialistas de Estado, Comunistas, Sindicalistas y Comunistas anarquistas niegan la propiedad privada.



Asociación voluntaria y libre intercambio

Como se ha mencionado, la idea del mutualismo es que los productores intercambien libremente productos, mercancías, bienes y servicios. Para lograrlo la producción estaría en manos de artesanos y campesinos autónomos, pequeñas cooperativas de productores, mutualidades, negocios pequeños o familiares, empresas grandes controladas por los trabajadores y cooperativas de consumidores, siendo la idea de la asociación voluntaria central al sistema.

Los mutualistas creen que así se lograría una sociedad libre, pacífica y horizontal, donde por un lado la competencia evitaría excesivas acumulaciones de riqueza de tal manera que ningún individuo pudiese dominar a otros y por otra parte la cooperación haría aflorar sentimientos de solidaridad, lográndose de esta manera un equilibrio.

Crédito mutuo

Benjamin Tucker

Benjamin Tucker consideró que la eliminación del monopolio de la emisión de la moneda por parte de los bancos centrales provocaría la caída de los tipos de interés en los préstamos por la competencia: (9)

Si mil hombres que desempeñen diferentes líneas de negocios se unen para formar un banco de emisión; y si este banco de emisión se une con otros bancos similares con propósitos compensatorios; y si dicho banco presta su bien conocido crédito circulante... ¿costarían los préstamos de este banco más que los sueldos del director y asistentes, alquiler del edificio, gastos de papel e impresión, pérdidas por depreciación de valores, y gastos diversos? ¿No están de acuerdo economistas y estadísticos que un descuento del 0,5% cubre los gastos antes referidos?



Los mutualistas defienden que los bancos al estar en un ambiente de libre competencia otorgarían créditos de bajo interés (calculaban una tasa entorno al 0,5% que serviría para pagar los gastos de la transacción, no siendo por tanto una renta de capital) a los productores y trabajadores. La banca popular serviría para tener un lugar de intercambios así como para estabilizar posibles inequidades en el mercado. Los intercambios se harían directamente entre productor y consumidor o indirectamente a través de este sistema de banca popular o bancos mutualistas.

Contrato y federación

El mutualismo sostiene que los productores deben intercambiar sus mercancías a precio de coste usando sistemas de "contratos". Mientras las primera definiciones de Proudhon del precio de coste estaban basadas en apreciaciones sobre horas de trabajo, redifinió luego el precio de coste para incluir otros factores como la intensidad del trabajo, la naturaleza del trabajo implicado, etc. También expandió sus nociones de "contrato" en términos más amplios de "federación". Es posible que estas ideas desarrolladas completamente, se asemejasen a la economía participativa.

Gradualismo y poder dual

Pierre-Joseph Proudhon observó que la convulsión de la Revolución francesa falló al pueblo y en su lugar se interesó por una federación de trabajadores cooperando que podrían utilizar el crédito mutualista para ir controlando gradualmente la industria. Proudhon escribió en Idea general de la revolución en el siglo XIX:

Bajo la maquinaría gubernamental, en la sombra de las instituciones políticas, fuera de la vista de los hombres de Estado y los sacerdotes, la sociedad está produciendo su propio organismo, lentamente y silenciosamente; y construyendo un nuevo orden, la expresión de su viatalidad y autonomía...



Una fórmula similar son los modelos de grupos de cooperativas actuales como Mondragón Corporación Cooperativa en España o NoBAWC en Estados Unidos.

El mutualista contemporáneo Kevin Carson considera que la distinción entre reforma y revolución "es cosa de énfasis, principalmente". Como Larry Gambone ha notado en Más allá de Karl, ¡el anarquismo ha vuelto!: (10)

La revolución de Carson sería gradual y marcada por el desarrollo de una 'situación de poder dual'. Esto requiere la construcción de una 'infraestructura social alternativa' que de lugar a formas de 'contrapoder social', tales como sindicatos, cooperativas, uniones de arrendatarios, sociedades mutualistas, 'observadores de policías' y movimientos municipalistas libertarios. Ese desarrollo es una forma de 'política prefigurativa', en la cual las personas intentan vivir la revolución ahora mismo. La distinción entre reforma y revolución es 'cosa de énfasis, principalmente'. La base para una revolución 'final' tiene que ser creada de antemano, y ésta es la tarea de la estructura social alternativa.



thumb|left|145px|Lysander Spooner

Uno de los principales motivos por el que los mutualistas apoyan un proceso gradual de desmantelado de las instituciones estatales es el peligro de que ante un colapso repentino del aparato estatal, sin que la población haya tejido las instituciones y las estructuras alternativas necesarias para la autogestión, algún grupo de personas pudiera tomar el control e instaurar un nuevo Estado. Larry Gambone escribe en Más allá de Karl, ¡el anarquismo ha vuelto!:

El moderno Estado corporativo es mucho más intervencionista que su versión decimonónica, lo cual es un problema para los anarquistas (considérese que en muchos países el 20% o más de la población depende del Estado para el empleo o la supervivencia). Incluso Benjamin Tucker vio la necesidad de una 'abolición gradual del Estado', para no dar lugar a una situación peligrosa. Por tanto, es necesario tener una 'posición estratégica' frente al Estado. 'No basta con oponerse al estatismo como un todo... sin tener ningún concepto de cómo los ejemplos particulares de estatismo encajan en el sistema total de poder'. Por consecuencia, el desmantelamiento del Estado debe darse 'en el orden correcto', porque hacerlo de la manera incorrecta es llamar al desastre. La secuencia apropiada sería, primero, eliminar todas las medidas estatales que apoyan y dan lugar al poder capitalista y burocrático. Una vez abolida la explotación del trabajo, cualquier asistencia social tendrá que ser manejada por las sociedades de ayuda mutua.



Historia

El mutualismo como teoría económica

Nota de trabajo de la Tienda del tiempo de Cincinnati

El primer uso del término "mutualismo" para describir un sistema económico lo hizo Charles Fourier en 1922, (11) aunque su pensamiento económico no era coincidente con el de los autores que luego definieron definitivamente los principios de esta teoría. El primer uso del nombre adjetivo "mutualista" fue en el New-Harmony Gazette por un seguidor estadounidense de Robert Owen en 1826. (12) William Batchelder Greene usó en 1850 esta etiqueta para un sistema similar al de Pierre-Joseph Proudhon. Proudhon la utilizó para describir su filosofía económica también.

El mutualismo aplicado

El mutualismo fue implementado en la práctica por el anarquista individualista Josiah Warren en Estados Unidos y por otros en Inglaterra.

El movimiento de las mutualidades

Se esgrimen como precedentes del movimiento de las mutualidades las sunedrias y las heterias griegas así como las asociaciones de ahorro y las guildas medievales, aunque el movimiento de las mutualidades moderno nació en Inglaterra en el siglo XVIII. Las primeras mutualidades se constituyeron como pequeños grupos de personas que se comprometían a soportar en común los gastos derivados de enfermedades y entierros de sus miembros. Francia conoció las societés de sécours mutuels (sociedades de socorros mutuos), que lograron una fuerte implantación en la última mitad del siglo XIX pese a la oposición estatal. El movimiento de las mutualidades acabó por extenderse finalmente por todos los países.

En la actualidad

Kevin Carson ha retomado el mutualismo conjugando las ideas de Pierre-Joseph Proudhon, las de los anarquistas individualistas estadounidenses del siglo XIX como Benjamin Tucker, Lysander Spooner, William Batchelder Greene (llamado el Proudhon americano) o Henry David Thoreau, e ideas contemporáneas como algunos conceptos de los economistas marginalistas, presentando una alternativa de libre mercado laissez faire no capitalista, en un libro titulado Estudio de una economía política mutualista, en el cual también se encuentra una análisis de la historia del capitalismo.

El anarcosindicalista y experto en la historia del anarquismo Larry Gambone promueve la mutualización de los servicios sociales ya que según su opinión: (13)

Las instituciones gubernamentales son administradas por burócratas que no son responsables ante nadie y a menudo tratan como enfermos a sus clientes. Las corporaciones deben hacer del beneficio una prioridad sobre el servicio. El gobierno cierra hospitales aunque los lugareños estén dispuestos a apoyar esas instituciones. Los bancos cierran sucursales aunque las personas prefieran que sigan abiertas. Nada de esto pasaría con sociedades de ayuda mutua ya que son poseídas y controladas por sus clientes...



Ciertas formas de mutualismo (o aproximados) se practican hoy en día a pequeña escala como forma de contraeconomía; por ejemplo el comercio justo o la economía social comparten algunas características y filosofías con el mutualismo. También algunos proyectos de software libre (14) como Debian, los grupos de usuarios de Linux o las comunidades Wi-Fi como Red Libre, comparten conceptos básicos típicos del mutualismo como la ayuda mutua o recíproca, la descentralización, la libre asociación y el intercambio libre (véase anarquismo de "a" pequeña).

Véase también:

Libertarios mutualistas

Estos son algunos de los más destacados teóricos y partidarios del mutualismo.

                   

Bibliografía

Relacionado

Véase también

Notas

Nota 1: Para conocer las opiniones de los mutualistas sobre la propiedad, véase La teoría de la propiedad en Proudhon de Ángel Cappelletti. Fragmentos I y II.
Nota 2: Texto de la página de inicio de Mutualist.Org. Traducción al castellano en el Ateneo Virtual de A las barricadas.
Nota 3: La perspectiva económica individualista anarquista se trata en ¿Qué es el anarquismo individualista? de Daniel Burton.
Nota 4: Benjamin Tucker habla de estos monopolios en Socialismo de Estado y anarquismo: en qué coinciden y en qué difieren.
Nota 5: Véase la sección Tipo de interés cero en Guía para el economista inconformista.
Nota 6: Véase The Iron Fist Behind the Invisible Hand (en inglés).
Nota 7: Posesión y propiedad según Proudhon, fragmento del libro Sociología de Proudhon, de Pierre Ansart.
Nota 8: La perspectiva anarquista de la propiedad, en el artículo La propiedad, de BK Markus.
Nota 9: Véase la sección Tipo de interés cero en Guía para el economista inconformista.
Nota 10: Larry Gambone, Más allá de Karl... ¡el anarquismo ha vuelto!. Reseña del libro Estudio de una economía política mutualista de Kevin Carson.
Nota 11: Charles Fourier, Traité (1822), citado por Arthur E. Bestor en The Evolution of the Socialist Vocabulary Vol. 9, No. 3 (Jun., 1948), 259-302.
Nota 12: New-Harmony Gazette, I, 301-02 (14 de junio de 1826) citado por Arthur E. Bestor, Jr. en The Evolution of the Socialist Vocabulary', Journal of the History of Ideas, Vol. 9, No. 3 (Jun., 1948), 259-302.
Nota 13: Mutualize!
Nota 14: Miquel Vidal habla del modelo cooperativo del software libre en el ensayo Cooperación sin mando: una introducción al software libre.

Enlaces externos

Textos

Blogs

Blogs de autores contemporáneos con un énfasis en la economía mutualista:

Portales y grupos de afinidad

Relacionado

Libros