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El siguiente paso en evolución social: cuando los mercados nos libren del Estado

De Anarcopedia

El siguiente paso en evolución social: cuando los mercados nos libren del Estado
por Hans Hermann-Hoppe [1]

¿Quién debe cuidar la libertad y propiedad del individuo? La respuesta tradicional es: el Estado. ¿Será esa la respuesta correcta? Eso depende de la naturaleza del Estado. El Estado es un monopolio territorial que tiene la última decisión en artitraje en caso de conflicto. El Estado es el policía y supremo juez en caso de conflictos.

¿Juez monopolista y policía monopolista? Estado monopolista, eso no suena bien. Primero, hay un argumento contra cualquier tipo de monopolio: si no hay competencia en la producción los productores no se ven forzados a producir al costo más bajo para maximizar ganancias y no se ven forzados a cobrar precios bajos para competir con los otros productores. En mercados donde no hay competencia, los productores no se esfuerzan por dar un producto de calidad.

Pero el Estado es peor que el resto de monopolios porque, por ejemplo, si en la ciudad hay un sólo monopolista que vende leche de mala calidad, los consumidores pueden cansarse de su mal producto y simplemente decir: "sabes, ya no quiero tu producto, ahora mejor voy comprar cerveza". Eso no ocurre en el caso del Estado. Nadie puede decirle al Estado que ya no le va a pagar impuestos porque se va directo a la cárcel. Un ciudadano del Estado A, no puede decir a su gobierno: "tu policía no sirve para nada, así que ahora voy a pedirle al Estado B que cuide mi propiedad y ya no quiero saber nada contigo." El Estado es creado para cuidar la propiedad del individuo, pero los estatistas creen lo opuesto. Creen el presidente es dueño de todas las tierras del país, y por eso es imposible que un ciudadano diga que se va con el otro país.

El Estado también tiene la facultad de imponer unilateralmente el precio de los 'servicios' que brinda. El Estado es un monopolio de impuestos. En este mundo estatista de ideas torcidas, si un ciudadano se niega a pagar los impuestos que los burócratas exigen, es perseguido no sólo por "antipatriota" sino por delincuente. Es el colmo, el delincuente que nos amenaza para pagar impuestos es ahora la víctima.

Los liberales clásicos se opusieron a las monarquías por los privilegios que la realeza tenía. Ellos pensaron que si hacían que el pueblo entrara en la dirección del Estado, entonces aparecería igualdad ante la ley. Sin embargo eso es un error. Cuando se crea libre entrada a los puestos Estatales no se crea igualdad ante la ley, porque el Estado sigue teniendo diferente tratamiento ante la ley. Como ciudadano privado uno no puede esclavizar al resto, pero como funcionario público uno puede hacerlos sus soldados. Ante ley privada, si uno roba y le da al resto, eso es considerado un crimen; frente a ley pública eso se llama redistribución del ingreso y es legal. Con la ley pública uno puede hacer cosas que ante la ley privada serían consideradas ilegales.

Pero los problemas no acaban allí. En el resto de mercados todo lo que se produce son "bienes", pero el Estado produce "males". Dado que el Estado tiene el último poder de decisión, el Estado puede causar conflictos, y declararse inocente. Los administradores estatales se pueden dar cuenta fácilmente de las ventajas de tener poder y pueden poner al Estado al servicio de ellos mismos y de sus amigos. Los funcionarios públicos pueden iniciar guerras para hacerse millonarios y al mismo tiempo expandir el tamaño del territorio sobre el que cobran impuestos. Los campeones de la democracia pretenden hacernos creer que la democracia es la compentencia en el mercado político. Pero la competencia es buena sólo en la producción de bienes, no de males. Ningún ciudadano honesto quiere competencia para eleigir al mejor mentiroso, el mejor ladrón o el mejor asesino. Pero en competencia democrática el que miente mejor tiene más posibilidades de ganar, el competencia democrática no gana el más honesto sino el que está dispuesto a entrar en negociaciones 'democráticas' con el resto.

Ahora examinaremos la respuesta correcta al asunto de quién debe ser el guardián de las reglas de propiedad. Las reglas deben ser cuidadas por individuos que estén sujetos a las mismas reglas de Ley Privada que el resto de individuos. Necesitamos una sociedad donde sólo exista Ley Privada. La ley pública, que no es más que actividad criminal cubierta como ley, debe desaparecer.

Los individuos tienen todo el derecho de portar armas para protegerse y cuidar su propiedad. Nadie es verdadero dueño de su casa si no se le permite proteger su casa. Hoy lo que ocurre es que si alguien es robado o es víctima de un crimen, esa víctima está obligada a esperar la justicia Estatal; el Estado prohibe "tomar la justicia en sus manos" o buscar otros medios de justicia.

Pero como en toda sociedad compleja, en una sociedad sin Estado aparecerían compañías especializadas. Nosotros no hacemos nuestros propios zapatos ni computadoras, sino que hay empresas que los hacen por nosotros. De la misma forma existirían agencias privadas de policía, detectives y arbitraje.

¿Cuáles serían las diferencias entre los servicios brindados por las agencias privadas de seguridad y el actual Estado?

Lo primero que ocurriría sería una drástica caída en el precio del servicio. Recordemos que ante la provisión monopólica de bienes y servicios, los precios siempre suben y suben, y recibimos calidad cada vez más baja. Lo opuesto ocurriría si hubiera competencia.

Segundo, se llegaría a un nivel óptimo de seguridad. El dinero que gastamos en ciertos bienes y servicios, limitan nuestro consumo de otros bienes; y los estatistas no se preocupan del resto de necesidades que debemos satisfacer, sino que siempre piden más y más dinero para seguridad. El gobierno decide el nivel de seguridad de cada individuo en el país. Pero en una sociedad libre cada individuo decidirá su nivel óptimo de seguridad dependiendo de sus otras necesidades.

Un punto muy importante: Las agencias de seguridad nos indemnizarían en caso de que fallen en su tarea de proteger nuestra propiedad. Los gobiernos por otro lado, nunca nos pagan cuando cometen errores en su tarea de protegernos. Si alguien te roba, te golpea o te trata mal, el gobierno no dice: "fallé en cuidarte y por eso te devuelvo las primas de seguro que me diste". Nunca he escuchado de algún gobierno que haga eso, y estoy seguro que tampoco ustedes.

Las empresas de seguridad serían buenas en prevenir crímenes porque por cualquier cosa que ellos puedan prevenir, no tendrán que pagar indemnizaciones. Por el contrario, el presidente y los congresistas, no dejan de ganar su buen sueldo si alguien nos roba. El policía no pierde dinero si nos roban. En esta situación el policía vive mejor si simplemente se pasea por sitios seguros. Por eso la policía no entra a sitios peligrosos. Por la misma razón cuando alguien tiene un accidente, la policía es la última en llegar. Simplemente no tienen un incentivo fuerte para cuidarnos.

La policía estatal no tiene incentivo en recuperar nuestros bienes robados. Cualquiera que ha tenido experiencias de este tipo, sabe que la policía sólo llena un reporte y eso fue todo. Tal vez por accidente algunas veces algunas cosas son recuperadas. Y esto sin hablar de las veces que la misma policía nos roba. Pero las compañías de seguridad serían buenas para recuperar cosas robadas porque si las recuperán no tendrán que pagar indemnización por ellas. Recuerdo un caso que ocurrió en Italia. Un hombre fue robado de su auto, fue a la policía y les preguntó qué harían y ellos simplemente respondieron: "nada". Pero el hombre fue a su compañía aseguradora, y a la semana siguiente el auto apareció. El incentivo es diferente en ambos casos.

Algo que uno quiere es que se capture a los criminales y que paguen a las víctimas. Pero el gobierno no tienen incentivos a detener criminales. ¿cuántas veces nos han robado, y los delincuentes nunca han sido detenidos? Sólo en casos donde la opinión pública se escandaliza, el gobierno busca a los criminales. Pero en el resto de casos eso nunca ocurre. Los casos que se ven en televisión sobre asaltos, asesinatos y corrupción son sólo la punta del iceberg. Pero los robos de los que es víctima el ciudadano común nunca aparecen en televisión. Y si capturan al criminal ¿qué hace el Estado con el criminal? ¿hacen que el criminal pague a las víctimas? No. Lo ponen en reposo en prisión, y la víctima y los otros tontos que pagan impuestos son forzados a pagar por la encarcelación, alimentación y atención médica del delincuente. En USA cada preso cuesta $75 000 al año. Los presos tienen televisión, gimnasio, se pueden quejar sino tiene la comida adecuada, y pueden estudiar Derecho para preparar su defensa para su siguiente detención. Y la víctima nunca ve ni un centavo de indemnización. Si una empresa de seguridad nos ofrece el mismo servicio que el gobierno, osea que nos hace pagar por la manutención del criminal, esa empresa se iría a la quiebra, porque nadie aceptaría un contrato así.

Ahora tocaremos el punto de las armas. Como todos sabemos, los gobiernos siempre desarman a los ciudadanos. Es comprensible que la agencia que cobra impuestos quiera que los ciudadanos no tengan armas para que nunca se puedan revelar contra ellos. Pero si una agencia privada de seguridad nos dijera que para protegernos primero tenemos que entregarle todas nuestras armas, todos se darían cuenta de que algo anda mal.

Por el contrario, las agencias de seguridad nos incentivarían a tener armas y demostrarles que sabemos usarlas responsablemente, y por eso nos ofrecerían una reducción en las primas de seguro -de la misma forma que las agencias ahora ofrecen una reducción en la prima si les demostramos que tenemos una caja fuerte en casa para las joyas, en vez de sólo ponerlas en la repisa de la cocina.

Las agencias de seguridad son agencias de protección. Los Estados son por naturaleza agencias de agresión. Dado que algunas personas son más agresivas que otras, si esas personas pueden pasar el costo de sus agresiones a otros via impuestos, entonces tendrán una tendencia a ser más agresivos. Esto es parte de la teoría anti-imperialista libertarian. La agencia de seguridad norteamericana por ejemplo -y antes Inglaterra y España- se ha convertido en una agencia de matoncitos que inician conflictos sin razones, o por razones no muy nobles. Si el rey George, por ejemplo, detesta a los musulmanes, se le hará mucho más fácil atacarlos si puede hacer que todos los ciudadanos financien sus guerras. Si él solo tratara de atacar a los musulmanes, tendría que pagar por todos los gastos de guerra, y eso es un costo muy alto. Las agencias aseguradoras que no pueden forzar a la gente a pagar impuestos, tienen que abstenerse de esas actividades costosas porque tendrían que cobrar primas más altas. Y no sólo eso. Las agencias de seguridad requerirían que sus clientes se comporten de forma no-agresiva. Ninguna agencia cubriría el riesgo de proteger a gente agresiva y tener que pagar altas indemnizaciones. Para protegernos, las agencias pedirían ciertos códigos de conducta.

Si hubiera competencia en la protección de la propiedad privada, habría más variedad de códigos legales y al mismo tiempo una tendencia a la unificación de códigos legales. Unas agencias ofrecerían aplicar ley canónica, otras aplicarían leyes judías [que de hecho ya existen entre los judíos], ley musulmana, ley natural libertarian, etc. Y esas leyes sólo se aplicarían sobre gente asegurada bajo la misma agencia de seguridad. Pero si personas que pertenecen a diferentes agencias entran en conflicto, entonces previamente los empresarios de ambas agencias ya habrán previsto que para tales casos, recurrirán a una tercera agencia donde se sigan procedimientos comunes o universales, que unifiquen los diferentes tipos de códigos morales y legales.

En ese ambiente de competencia en la provisión de seguridad, las empresas nos ofrecerían contratos con procedimientos precisos. Hoy por el contrario, no existen contratos, el gobierno simplemente nos promete que hará "algo", pero nunca dicen exactamente qué será eso que hará. Y para colmo de males, el gobierno cambia las reglas en cada momento. Los Estados "legislan" y eso básicamente significa cambiar la ley original. Algo que es legal hoy puede ser ilegal mañana y visceversa. Pero una agencia privada no podría hacer eso. Si la agencia privada nos dice: "ok, no te digo lo que haré, y además me reservo el derecho de cambiar las reglas sin tu consentimiento", esa agencia no podría conseguir ni un solo cliente que acepte esa oferta.

De forma similar, los jueces tendrían que emitir juicios justos, porque sino no volverán a ser contratados. Si la gente sabe que el juez es un tramposo, nadie aceptará a ese individuo como su juez, sino que buscarán a alguien así como Salomón. Hoy los jueces son nombrados por el Estado.

En esto consiste la teoría anarquista liberal. Anarquismo significa ausencia de gobierno central para la mejor protección del individuo. Las estrategias para alcanzar el anarcocapitalismo están dadas por todo lo que contribuya a la disolución del monopolio estatal de seguridad e impuestos. Cuando los ciudadanos detesten al Estado, y puedan elegir a otros para cuidarlos, ese día el Estado desaparecerá.

Como expresaron Mises, Rothbard y otros, los Estados no se mantienen en el poder con los tanques y balas, sino con las ideas de los ciudadanos. Hoy los ciudadanos 'creen' que necesitan al presidente; y la 'legitimidad' o poder del presidente reside en esa creencia. Pero como toda idea, esa creencia puede cambiar instantáneamente y por tanto los Estados pueden perder su legitimidad instantáneamente. Los ciudadanos necesitan conocer otras opciones, y esas opciones necesitan ser creadas. Cada vez que los estatistas cometen errores y cada vez que los congresistas roban, los ciudadanos se desilusionan más del Estado, y esas son oportunidades para los libertarianos. Cada vez que un cuidadano es víctima de criminales e injusticias el Estado se desmorona. Los libertarianos coherentes no buscan ser parte del Estado, ellos buscan disolver el Estado.