Anarcofeminismo (artículo)

De Anarchopedia

Anarcofeminismo

El anarcofeminismo es el nombre que se le ha dado a la posición de las mujeres dentro del anarquismo. Es la voz de las mujeres anarquistas. Las mujeres anarquistas compartimos muchas cosas con el resto de las feministas, sobre todo, la denuncia del sexismo. Pero nuestra voz no se alza sólo para reivindicar un “espacio más amplio para la mujer”, nuestras letras y nuestras acciones no están orientadas en un sentido de querer más poder para las mujeres. Como anarquistas estamos en contra del poder, del poder en todas sus expresiones, especialmente en aquella que hace que nuestras sociedades estén divididas en clases sociales en las que unos son los poseedores y otros somos los que no contamos más que con nuestra fuerza laboral.

Anarcofeminismo es una “plataforma” que permite unir el cruce entre las mujeres y el anarquismo. ¿Por qué se propone una división en el anarquismo? En realidad no planteamos divisiones, simplemente nos hacemos cargo de que las mujeres tenemos miradas y sensibilidades particulares y que a partir de ellas encarnamos la anarquía de una peculiar manera. Como todo anarquista propugnamos que nuestra idea no es el caos sino “la máxima expresión del orden”. Como todo anarquista o libertario, nosotras nos oponemos al control y al sojuzgamiento de unos sobre otros u otras. Como todo anarquista nosotras creemos en que es la acción, directa, decidida y consciente, la que nos hará avanzar en la destrucción del sistema capitalista y de las sociedades de clases.

Sin embargo, pensamos que la “acción directa” no es algo alejado de cada uno/a, no es tampoco la reivindicación de aquellas acciones “terroristas” de los anarcos de comienzos del siglo veinte, (aunque tampoco es su negación rotunda). Entendemos que la acción directa es aquella que acciona desde el sentir libertario que se opone a todo yugo y a toda opresión. Entendemos que en el caso concreto de nosotras las mujeres, esa acción directa tiene que ver con no seguir siendo objetos pasivos de la vida social, sino que tomar posiciones directamente en nuestras vidas. Oponernos al patriarcado y al capitalismo en concreto en nuestras vidas, no dejando que otros decidan por nosotras, no dejando que “el padre”, “el novio”, “el hermano”, “el jefe”, “el marido”.... nos ordene el kamino. Debemos ser fuertes, que no es lo mismo que ser “poderosas”, debemos resistir todas aquellas acciones que nos quieran mantener al margen de la dirección de nuestras propias vidas. Y esto lo proponemos como mujeres pero también como anarquistas. Nadie debiera de seguir permitiendo que otros decidan por nosotros, que otros controlen nuestras existencias, que nos obliguen a vender nuestras vidas por un sueldo para seguir manteniendo este sistema injusto que nos tiene a todos y todas en la infelicidad.

Pensamos que debemos movernos en el cruce entre lo particular y lo social. Accionar directamente en nuestras vidas, que son también sociales, eso no quiere decir que sólo creamos en el cambio individual, pero sí pensamos que es imprescindible un cambio en el sujeto libertario particular, sin abandonar una perspectiva más macro. Sin lavarnos las manos con la sociedad, para ello es necesario agitar nuestra idea, y generar espacios de encuentro en el que se materialicen formas de ver la vida distintas al capitalismo. En ese sentido pensamos que el veganismo y el movimiento anarcopunk tiene mucho que aportar en la medida en que se viven desde una resistencia al sistema capitalista, pero a la vez pensamos que no podemos quedarnos en islas, aislados del resto de la sociedad. Es necesario accionar en todas aquellas instancias en las que transcurre nuestra vida social y sobre todo no dejar el sentir anarquista o libertario una vez que hemos cumplido los treinta años... En fin, compañeros, es sólo una mirada particular que propone su visión desde el sentir de una mujer cuya fuerza viene de la anarquía.

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